domingo, 27 de enero de 2013

Premios VIEIRAGUIÑO, 2013

     El pasado viernes 25, la Asociación del Camino de Santiago de Valencia, hizo públicos los Premios del 8º Concurso de Relatos Cortos Vieiraguiño.
     Los relatos, escritos por peregrinos, deben tener alguna relación con la experiencia vivida al hacer el camino de Santiago.

El Jurado de este año estaba formado por:
Gracia Íñiguez, escritora de cuentos infantiles.
Vicente Vercher, director de la editorial de Obra Propia 
María García-Lliberós, escritora y crítica literaria.
Amparo Sáchez Ribes que actuó como Secretaria.  

Se presentaron 35 relatos cortos y los ganadores fueron:
José Ramón Varela, de San Sebastián, con el relato "Un deseo nunca cumplido".
Isabel Micó Feliz, de León, con "Soñando el camino", y
José S. Pascual Barberá (en la tercera foto recibiendo el premio de manos de la Presidenta de la Asociación Lita Fernández), de Valencia, con "La magia del Camino".

El acto tuvo lugar en los locales de Obra Propia, en el barrio de Ruzafa. Descubrí que no sólo es una editorial, sino un centro cultural, con espacio para exposiciones de pintura, presentaciones de libros, etc.

Como miembro del jurado debo decir que la experiencia ha sido muy gratificante. Las emociones de los peregrinos, intensas y conmovedoras, han sabido transmitirlas, y contagiarlas, a través de sus textos, tanto, que he decidido hacer el Camino este año y espero que resulte una experiencia maravillosa.

La Asociación prepara un libro con los relatos premiados en las últimas ediciones del concurso, que será publicado en Obra Propia. Estoy segura de que merecerá la atención de los lectores.

Felicidades a los premiados.

jueves, 24 de enero de 2013

"La oscuridad de los sueños", de Michael Connelly


Traducción de Javier Guerrero.
Círculo de Lectores y Roca Editorial, 2012.
411 páginas.

      La novela negra está cambiando, adaptándose a la sociedad del siglo XXI e introduciendo en su trama las nuevas tecnologías. Ésta que les comento es un buen ejemplo. Permanecen algunos elementos básicos como la pareja protagonista: periodista de Los Angeles Times él, víctima de una regulación de empleo; agente del FBI ella; ambos los mejores, atractivos, inteligentes y con empatía sexual mutua. 
     Estamos ante una novela de asesino en serie, de esos que no aman a las mujeres, y que trabaja en equipo. Muertes escalofriantes de víctimas no elegidas al azar sino mediante sofisticados programas de rastreo informático. Una empresa que ofrece la máxima seguridad de custodia de archivos informáticos a sus poderososo clientes, ubicada en medio del desierto de Arizona, camuflada en el subsuelo, será el centro de operaciones de estos nuevos malvados. 
     La trama se narra de forma trepidante ayudados de ese flujo de información inmediata y la formidable capacidad deductiva de los investigadores.
    He aprendido mucho con la lectura, sobre todo, la necesidad de ser prudente con todo lo que dejamos en la red. Somos muy vulnerables ante los intrusos con decisión de lastimar a los usuarios. Una novela de enorme actualidad. De forma colateral aborda también los cambios en la prensa escrita, el sacrificio de los buenos profesionales por abaratar los costes y la consecuente pobreza informativa disimulada por la abundancia de datos, la impiedad de las empresas, los estragos de la crisis al otro lado del océano, el uso de la red como un interminable espacio de encuentro, también para los asesinos, de intercambio de técnicas y esa necesidad de gravar en video la tortura. La crueldad del siglo XXI puesta en evidencia.
     Una lectura que no da tregua y no admite el despiste. Aquí debe radicar el secreto de su éxito de ventas.
     Sin embargo, me he propuesto volver a Simenon (Tusquets está publicando sus primeras obras) y estoy segura que, sin ordenador, ni Ipod, ni nada de nada, me descubriré de nuevo ante el maestro. La profundidad sicológica de sus personajes no admite comparación.
     María García-Lliberós
  

sábado, 19 de enero de 2013

"Tango sin memoria", de Elena Casero





Ed. Talentura, Madrid 2012

P.V.P.: 13,00 €



A Elena Casero (Valencia) la descubrí con “Discordancias”, libro publicado por Ed. Talentura este año, una colección de 19 relatos cortos de prosa culta y sencilla, con ritmo, que se adapta bien a situaciones trágicas, humorísticas o fantásticas, y me identifiqué con su imaginario literario: el buceo en las relaciones personales desde una perspectiva psicológica. Antes había publicado tres novelas. La primera “Tango sin memoria” que se reedita ahora. Así que mi aproximación a la obra de Casero va en sentido inverso a la cronología de su producción literaria, lo que permite corroborar la fidelidad a su temática y el progreso en su hacer creativo.

“Tango sin memoria” es una re edición. Lo cual, en los tiempos que corren –editores temerosos, bajada de ventas, inquietud ante el cambio tecnológico- tiene mérito. Se publicó por primera vez en 1996 en una editorial aragonesa. Han pasado 16 años y la historia que nos cuenta sigue despertando interés porque nos adentra por los caminos de la introspección. El análisis de los anhelos individuales, las decepciones, el mundo interior, los miedos, son temas eternos, porque cada cual se enfrentará a ellos antes o después y, si puede, deberá superarlos solo.

“Tango sin memoria” es una novela corta que les sugiero la lean poco a poco, porque pide un ritmo lento para saborearla mejor. Cuenta una historia con pocos personajes: la de Gracia, una mujer que irrumpe de improviso en la vida de un matrimonio –Julia y Julio- con la intención quedarse.

Se apoya en una estructura original: Las 39 cartas que Gracia escribe a un tal Lucho, desde abril a diciembre de 1965, sin que sepamos si las echa al correo –un detalle sin importancia- porque cumplen la labor terapéutica de ajustar cuentas con el pasado. Gracia en ellas recuerda, descubre, analiza, reprocha, reconoce, goza, añora y, el lector, testigo de este monólogo epistolar, se aproxima al misterio de Gracia y las causas de su impostura (adopta un nombre nuevo, se inventa un pasado, aparenta religiosidad de mojigata, oculta su parte morbosa), y de la huida de su patria para recalar en casa de unos parientes lejanos que viven en una ciudad española durante el franquismo.

Los diálogos, ácidos y medidos, entre Gracia y Julia, dos mujeres de fuerte personalidad que mantienen un pulso soterrado entre ellas son clarificadores. Mientras vive Julio, Gracia y su misterio se convierten en elementos amenazantes para la estabilidad del matrimonio, no porque Julia esté enamorada de su marido, sino porque debilita su posición de dominio en la casa, o su sentido de posesión del único hombre. Dos mujeres diferentes conscientes de haber convertido su vida en un desatino. Julia pertenece a la generación de españolas a las que la idea del pecado les ha impedido ser felices. Se casó por pena hacia sí misma y se condenó a vivir con un desconocido.

Finalmente, una voz en tercera persona, mínima, que nos conduce al teatro de operaciones y proporciona la descripción de una época en la que el miedo lo impregnaba todo. Una sociedad cerrada de barrio de una ciudad (que podría ser Valencia) en la década de los 60, gris, convencional, a medio camino entre el provincianismo y las ansias de no parecerlo, ejemplo de la fractura cívica que se generó en la guerra civil y se arrastró hasta bien llegada la democracia.

La novela muestra la forma de mirar de dos mujeres que no obtuvieron el amor que esperaban. La catarsis necesaria que Gracia se impone para superar el pasado a través de la escritura culmina su proceso de desamor y la libera de ataduras, permitiendo, a su vez, iniciar el de reconciliación con Julia, sensato y práctico, para encontrar juntas un lugar en el mundo.

“Tango sin memoria” es un relato íntimo, de personajes sólidos, realista, que nos adentra en las emociones del alma humana. Una primera novela de Elena Casero que muestra madurez literaria y con la que confío disfruten.

María García-Lliberós

Reseña publicada en POSDATA, suplemento cultural de LEVANTE-EMV, el 18.01.2013

lunes, 14 de enero de 2013

Reseña de Elena Casero sobre mi novela "Babas de caracol"

Portada edición ebook, de R. Muñoz
Portada edición en papel









    


      Hoy me he llevado una grata sorpresa al encontrarme en Facebook la referencia de le reseña, publicada en "Veges tú",  el blog literario de Elena Casero, que podeis leer pinchando aquí

     "Babas de caracol" -novela sobre las interioridades de una familia burguesa- se publicó en formato de libro tradicional, en 2006, antes de "Lucía o la fragilidad de las fuertes". El año pasado la edité en ebook, en Amazon, y está teniendo una segunda vida muy interesante.

     Para descargarla hacer clic aquí

Otras novelas mías disponibles en edición electrónica:
"La encuestadora"
"El juego de los espejos" 
"Equívocos", finalista Premio Ateneo Sevilla

miércoles, 9 de enero de 2013

"Nada se opone a la noche", de Delphine de Vigan


Ed. Anagrama, 2012. 376 páginas. 19,90 €
Edición en formato digital: julio de 2012 . 14,24 €.

     Delphine de Vigan es una escritora valiente al decidirse a hurgar en la vida de su madre, Lucile, y de su familia para componer este libro, teniendo en cuenta que viven, además de su hermana, tíos, primos, ex marido, ex amantes, etc., un puñado de personas a los que la lectura no les va a dejar
indiferentes. Lo hace con su nombre y apellidos y sin camuflar a ningún personaje. Consigue ofrecernos una versión de la personalidad y vida de su madre y su entorno, de apariencia sincera. No elude sacar los trapos sucios. Es, precisamente, lo que conmueve al lector, al reconocer esos retazos de realidad auténtica.
     El libro se estructura en tres partes. La primera está dedicada a la familia compuesta por Liane y Georges y sus numerosos hijos. Lucile es la segunda hija, la más guapa -de niña fue protagonista de anuncios publicitarios, una cuestión que dejó su huella en el alma-, una familia de enorme dinamismo, alegre, participativa y que, sin embargo, escondía terribles dramas y una tendencia al suicidio casi generalizada. Lucile fue víctima de su padre, fascinante y destructor, que abusó sexualmente de ella e introdujo el germen de su posterior desequilibrio emocional. Fue una niña temerosa, catastrofista, bella, que atraía a la gente, callada, misteriosa. La autora se propone identificar el origen del sufrimiento de su madre.
     Un hecho con consecuencias fue la muerte accidental de Antonin, un hermano pequeño, y la adopción, casi inmediata, de Jean Marc, lo que le indujo pensar que la muerte aparece de improviso y que "éramos intercambiables" en las relaciones afectivas. Tenía sólo 8 años y una buena capacidad reflexiva.
     La segunda parte está dedicada a Lucile adulta, una mujer excesiva en todo. Relata su boda, embarazada de la autora, su enfermedad mental y la relación con sus hijas, Delphine y Manon. Oculta el divorcio de su marido, como si este tema estuviera vetado, tan sólo sugiere, en alguna frase, que ejercía algún tipo de violencia. Transmite al lector el horror de vivir con una madre loca que supone una amenaza física, a la que se ama y a la que se teme, una madre de la que te avergüenzas y, a su vez, este hecho te produce remordimientos. Imágenes de enorme dolor, violentas, acompañadas de la documentación necesaria de carácter siquiátrica.
     La tercera parte nos muestra una Lucile recuperada, siempre que no abandone el tratamiento, capaz de volver a trabajar y mantener una vida "normal", aunque sin abandonar el gusto por destruirse (fumar y beber). Morirá Georges, su padre, ocasión que aprovechó para obtener un carrete entero de fotos de su cadáver, desde todos los ángulos, algo macabro, incluso vengativo e insano. Por lo menos, da que pensar. Le detectan un cáncer de pulmón y pondrá fin a su vida "estando aún viva". Al fin y al cabo pertenecía a una familia en la que el suicidio se había convertido en una costumbre.
     No estamos ante una novela al uso, sino ante un relato sobre una familia concreta en la que la autora está implicada. Es cierto que, para escribirlo ha efectuado entrevistas a los hermanos de Lucile (tíos de Delphine), se ha apoyado en la versión de su hermana Manon, visionó cantidad de películas sobre la vida familiar en la casa de campo, escuchó las grabaciones de Georges sobre la historia familiar, leyó cartas, diarios, etc. para definir una imagen objetiva de su madre. Pero, por encima de ello, se encuentra la percepción de Delphine, su hija mayor, derivada de su experiencia y el hecho de que le amargó la adolescencia, hasta el punto de que su objetivo, con catorce años, era no parecerse en nada a su madre.
    En este trozo de vida novelado (es lo que es el libro) se abordan temas interesantes: la relación entre padres e hijos y entre padre e hija, entre los esposos, el incesto; la violencia doméstica escondida en un ambiente festivo; la demencia, el afán auto desctructivo, la inseguridad en uno mismo; el amor y el odio en el entorno familiar; el suicidio. Lucile fue un producto del mundo familiar, nada convencional, creado por Georges y Liane.
     El relato se sostiene en la profundidad con que aborda la definición de los personajes.  A destacar Liane, la abuela al servicio de su esposo, leal aunque el precio sea no ver lo que pasa a su alrededor, amorosa con los nietos y Georges, el abuelo estrafalario y seductor, con tendencia al incesto bajo el ropaje del naturismo, egoísta y dominante, y generoso con su hijo Tom con síndrome de Dawn; Lucile, la protagonista, con una amplia paleta de claroscuros que la hacen creíble; Manon y la autora misma.
     La historia, aunque estructurada en esas parte definidas más arriba, va y viene en un proceso de cierto desorden que no molesta. Se balancea del pasado al pasado más próximo y se intercalan reflexiones de la autora sobre el proceso de escritura del texto, lo que pretendía fabular, lo que le va sucediendo conforme avanza -una necesidad de aferrarse a la verdad o de descubrirla-, su temor a falsear los hechos, las dificulatdes de escribir sobre un tema que te afecta intimamente. El libro es, también, una forma de expiar cierta culpa.  Recomendable.
María García-Lliberós 

martes, 25 de diciembre de 2012

"Edvard Munch. El alma pintada", de Fuensanta Niñirola



Ártica editorial, 2012.
207 páginas. 
19,50 €.

De Edvard Munch (1863-1944) conocía su origen nórdico y sus cuadros más famosos –El grito, cuya fama se incrementa con cada uno de sus espectaculares robos- Muchachas en el puente o Melancolía, entre otros, todos ellos caracterizados por la potencia extrema de sus colores –rojos, amarillos verdes-, la pincelada segura y vigorosa, y el misterio, la rabia, la desolación, que intuyes que hay detrás. Son cuadros inquietantes, transmiten angustia, rebeldía y una enorme personalidad del autor. Fuensanta Niñirola ha tenido el acierto de proporcionarnos claves para que cada cual pueda desentrañar sus fantasmas privados. Conocer la atmósfera en la que vivió, los problemas familiares y existenciales, sus sentimientos amorosos, sus decepciones, sus terrores, sus creencias políticas y morales, provoca unas ganas enormes de volver a su obra y contemplarla con una nueva mirada enriquecida por ese conocimiento.
     La estructura del libro sigue pautas académicas. Una primera parte de 50 páginas para contextualizar a Munch en su época y determinar el lugar que ocupa como heredero de la pintura naturalista nórdica y romántica alemana y seguidor de las líneas simbolistas y expresionista del postimpresionismo francés. Con estos nutrientes creó su inconfundible estilo. El resto, la segunda parte, está dedicada a su vida y obra que son indisolubles en el artista.
     Una vida marcada por un entorno dominado por la enfermedad, la muerte –huérfano de madre a los cinco años; su hermana Sophie muere a los quince de tuberculosis produciéndole una feroz impresión- y el miedo a la demencia (convencido de haber nacido con la semilla de la locura). En el caso de Munch fue la causa para renunciar al matrimonio y tener hijos, lo que da una idea de la influencia que tuvo en su existencia. Con estos datos, cobra nuevo significado cuadros como “La niña enferma” que pintó con 22 años, su primer gran cuadro, inspirado en la muerte de su hermana –predominan los tonos verduscos y negros con la única iluminación de la almohada blanca que suaviza el rostro de Sophie- y con el que marca su territorio: la pintura como medio de comunicación de sentimientos íntimos, obsesiones y terrores. El arte nace de la alegría y el dolor. Crece a partir de la vida humana. Arte es la descripción de esta vida, de su movimiento, escribió en 1905. No fue un hombre afortunado en el amor, a pesar de ser apuesto, inteligente, elegante y, con el tiempo, rico. Dos mujeres –Milly,  mayor que él y casada que acabará abandonándole, y Tulla, una pasión destructiva con un final trágico y doloroso- tienen una presencia importante y simbólica en su obra. Niñirola explica cómo la asociación de sexo y muerte domina la visión erótica de Munch así como la creencia de una lucha sorda entre el hombre y la mujer por ejercer el dominio.
     Munch viajó mucho, recaló en bastantes ocasiones en París, residió en Berlín, conocía los movimientos pictóricos de su época, y  las técnicas gráficas que cultivó, se mostró permeable a estas influencias a las que incorporó su propio valor añadido.
     El libro intercala reproducciones en color de los principales cuadros que nos comenta y en unas páginas en sepia, explicaciones oportunas sobre el simbolismo, el modernismo y sezession, el impresionismo, el grabado y sus técnicas, su relación con el escritor sueco Strindberg (confluyen en su interés por la irracionalidad humana), el expresionismo, una serie de opiniones de Munch sobre el arte extraídas de sus diarios, y su relación con la fotografía. Son apuntes, claros y concisos que ayudan al lector a no perderse.
     Cuando cayó en mis manos este libro lo ojeé con cierta curiosidad (el cuadro de la portada es magnético). De la misma forma, algo indolente, me aventuré a leer sus primeras páginas. No lo pude dejar. La personalidad de Munch, su obra y su vida me atrajeron con fuerza. Mucho tenía que ver la forma en que nos llega, a través de las palabras de Niñirola, que con un lenguaje sencillo y culto nos enreda con un ensayo trabajado lleno de fantasía.

Reseña publicada en POSDATA, el suplemento cultural de LEVANTE-EMV, el viernes 15 de febrero de 2013.

jueves, 13 de diciembre de 2012

El viernes 21 de diciembre cita en Bibliocafé de Valencia.


    Presentación de
 "Tango sin memoria", novela de Elena Casero.
     En Bibliocafé de Valencia.
 (C. Amadeo de Saboya, 17. Junto a Mestalla)
   Esta novela de Elena Casero es la primera que escribió. La publicó Mira Editores en 1996. Se trata, pues, de una re edición lo que sugiere su interés. La temática de la autora: las relaciones personales desde una mirada de mujer. Un relato íntimo que sorprenderá a más de uno y conmoverá a más de una.
     Nos acompañará también el editor: Mariano Zurdo
     Os esperamos.

Más información en el blog de la editorial

Elena, a través de facebook, facilita este enlace de una entrevista, hace dos años a ella, a Isabel Barceló y a mí, hecha por Inma Ruiz que, ahora, cobra nueva actualidad. Si te interesa leerla pincha aquí. 

Otra información sobre la novela es la que ofrece Bibliocafé en su web: http://www.bibliocafe.es/detalletaller.php?date=2012-12-21 

24.12.2012
La presentación de la novela de Elena Casero fue un éxito. Vino gente (a pesar de coincidir con un partido de fútbol y encontrarnos ya en fechas navideñas) y lo pasamos muy bien. Elena me ha enviado unas fotos.
 

lunes, 3 de diciembre de 2012

ESTRENO EN CANAL 9

Lunes 3 de diciembre, a las 23:30 horas, en CANAL9, 
estreno del documental

"LA BORI, DIVA UNIVERSAL"

     Un documental sobre la vida de la soprano valenciana Lucrecia Bori (Valencia, 1887- Nueva York 1960). Una mujer que triunfó en el Metropolitan Opera House de Nueva York, donde reinó durante varias décadas, como artista y como gestora, y que tras recorrer los principales teatros del mundo, murió con la frustración de no haber podido cantar en España.
     El documental, dirigido por Lluis Miquel Campos, pretende recuperar del olvido a esta mujer extraordinaria e ilustre valenciana.
      Guion de Isabel Barceló y María García-Lliberós.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Reseña, club de lectura y entrevista en torno a "Lucía o la fragilidad de las fuertes"

Días de mucho, vísperas de nada. Eso dice el refrán y hoy se me han acumulado las buenas noticias.


     La primera: en el blog de Ginés Vera "Maleta de Libros", que os recomiendo visitar, aparece una entrevista a mí, como autora de "Lucía o la fragilidad de las fuertes", mi última novela publicada. Podéis acceder pinchando aquí
     La segunda: en el mismo blog, en la sección de reseñas, Ginés Vera, que al hacerme la entrevista ya me di cuenta de que se había leído la novela con atención, ha colgado una crítica que me ha puesto muy contenta. Si alguno tiene curiosidad puede leerla pinchando aquí.
     La tercera: hoy, a las 20:30 voy a asistir a un club de lectura, organizado por Beatriz Rabasa, dentro de las actividades del ICAV (Ilustre Colegio de Abogados de Valencia). Será a las 20:30 en el Casino de la Agricultura (C. Comedias esquina C. Paz). Versará sobre esta novela y mi obra en general. Espero pasarlo muy bien. Además, luego compartiremos una cenita. 

     10.12.2012. 
 Lo pasé muy bien y espero que mis nuevos amigos y lectores también. Gracias. He aquí una prueba.

martes, 6 de noviembre de 2012

Michel Houellebecq y "El mapa y el territorio"


Ed. Círculo de Lectores, por cortesía de Anagrama, 2011.
378 páginas.
Traducción de Jaime Zulaika.
Premio Goncourt, 2010.

Es lo primero que leo de este autor porque, lo reconozco, tenía cierta prevención contra él. Sin apenas argumentos, lo había clasificado entre los autores pijos franceses. Empezaré confesando que he leído "El mapa y el territorio" con enorme interés, que en ningún momento me ha aburrido, al contrario, he admirado algunos pensamientos brillantes y, también, me ha producido cierto desconcierto y asombro.
     Jed Martin es uno de los personajes cuya biografía sirve de hilo conductor de la historia. Es un tipo raro que triunfa en el  mundo del arte casi sin proponérselo, con una serie de cuadros inspirados en fotografías de trozos de los mapas Michelin y otra sobre los oficios de los hombres, que se cuida mucho de expresar sus sentimientos o es incapaz de ello, que muestra cierta apatía y se adapta, con mansedumbre, a lo que el mundo va dándole: el amor y el abandono por la persona amada, el éxito y la soledad, el dinero y el sexo, obsesionado con su trabajo, una burbuja perfecta que lo aisla de los demás. El autor habla mucho de la obra artística de Martin, del fervor que despierta entre los críticos y de la forma extravagante en la que el mercado alza sus precios, pero el lector acaba el libro y tiene el sentimiento de que sigue sin conocerle. Tal vez porque su principal característica sea la opacidad. Su forma de ser es un reflejo de su desconfianza respecto a los otros. Sólo una vez Jed Martin se enfurece y se muestra violento cuando descubre la muerte de su padre, por eutanasia, practicada en una aséptica y cara clínica suiza. Un tema, éste, que Houellebecq trata con valentía y lucidez.
     El otro personaje fundamental es, precisamente, Houellebecq, a quien Jed Martin le pide, a cambio de una buena remuneración, la redacción de un texto para el catálogo de su segunda exposición. Ambos entran en contacto y, a su manera, congenian. Tienen muchos rasgos comunes destacando el éxito y el aislamiento social. Resulta audaz la forma cómo el escritor Houellebecq maneja al personaje que lleva su nombre y a quien atribuye las novelas que él ha publicado en la vida real. Un individuo que vive solo, alcoholizado, en compañía de su perro y sus pensamientos, con una visión negativa de la evolución del mundo.
     En la tercera parte el relato da un vuelco absoluto y lo que parecía una novela realista y sociológica ambientada en la Francia actual, pasa a otra de género negro. Houellebecq y su perro aparecen asesinados, macábramente, en ese escenario idílico rural. Unas muertes refinadas por la técnica utilizada en su ejecución, de una crueldad extraordinaria que dará pie a indagar sobre los móviles de la conducta humana para matar y otros pormenores sobre el ambiente que se respira entre la policía judicial y científica. El crímen, con el tiempo, acabará resolviéndose de una manera que conectará con las partes anteriores.
     La novela atrapa, está escrita con un ritmo endiablado, provoca, en el sentido amplio de estimular el pensamiento, que no es poco, analiza las extrañas relaciones de intereses en el mundo desarrollado y también contagia un enorme escepticismo respecto al individuo como ser social, algo que en mayor o menor grado, se comparte. 
     En fin, Houellebecq está lejos de ser un pijo, como mucho, en algunas entrevistas, le gusta aparentar serlo. Es inteligente, escribe bien y se ha ganado mi respeto. Seguiré leyéndolo, incluso recuperaré otros de sus libros anteriores. 

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