martes, 3 de mayo de 2022

"Convivir con el enemigo. Una lectura crítica de la rebelión de las masas"

Pedro Menchén                                           


Editorial Sapera Aude, octubre de 2021.

308 páginas.


    José Ortega y Gasset (1883 - 1955) es uno los intelectuales españoles intocables. Resulta curioso que un escritor de provincias, residente en Benidorm, que él mismo reconoce no haber ido a la Universidad, se atreva, ose, a estas alturas, poner en cuestión la obra y la figura del filósofo. Hay que ser valiente y Pedro Menchén (1952) lo es, pues pueden caerle chuzos de punta, si no le han caído ya. Lo cierto es que cuando terminé de leer Convivir con el enemigo. Una lectura crítica de la rebelión de las masas, le había perdido en gran parte del respeto al insigne filósofo. También me pregunté porqué a este ensayo se la había prestado tan poca atención. Quizás, solo quizás, porque extraños intereses se oponen a hacer leña de un árbol todavía frondoso. Pero esto es algo que entra en el terreno de la especulación, por lo que decido dejarlo a un lado.

    Pedro Menchén toma el libro La rebelión de las masas (1930), y lo desmenuza, lo analiza capítulo a capítulo, casi párrafo a párrafo o frase a frase, reflexiona en voz alta, desde la perspectiva del hombre corriente, y planta cara al consagrado escritor con una lógica aplastante, la del setido común, la del conocimiento histórico posterior a la muerte de Ortega, evidenciando que las "profecías", un tanto apocalípticas que incluía su ensayo, por fortuna no se habían cumplido. Y lo hace con un texto muy ameno, alejado del tono de las tesis doctorales, lo que lo convierte en una lectura muy agradable y recomendable.

    Recuerdo que leí La rebelión de las masas cuando estudiaba quinto de bachiller en un colegio religioso para chicas, durante la época franquista, lo que indica lo bien considerado que estuvo el filósofo por la Dictadura. De hecho, gran parte de la ideología contenida en La rebelión de las masas fue aprovechada por el fascismo español -José Antonio Primo de Rivera y su Falanje- para nutrir su ideario político. La lectura de La rebelión de las masas entonces no me dejó huella. No parece a simple vista un libro adecuado para jovencitas de quince años alejadas de conocimientos sociológicas y políticos. Así que ahora lo he vuelto a leer de la mano de Menchén. Y, desde luego, la división que hace Ortega, con la que empieza el libro, afirmando que hay dos clases de criaturas: el hombre-masa (inferior, mediocre, vulgar) y el hombre excelente (superior, selecto, noble, egregio), no pasaría un exámen de corrección política en la actualidad. Ni que el destino del hombre-masa sea el de obedecer al hombre excelente que tiene el deber de mandar. Y si esto se trastoca, ojo, aparece el caos en el mundo. Demasiado esquemático.

    Todavía la figura de Ortega y Gasset goza de enorme admiración. Menchén, en su libro, hace un repaso a los prólogos de las numerosas ediciones de La rebelión de las masas, y algunos otros trabajos más o menos académicos, lo que ocupa la segunda parte de su libro. Personas de la categoría de Julián Marías, Paulino Garagorri, Anselmo Sanjuan, Domingo Hernández Sánchez, Saul Bellow, Fernando Salmerón, Thomas Mermall, Ignacio Sánchez Cámara, Mario Vargas Llosa, Salvador Giner, Francisco Ayala, Fernando Ariel del Val y Luis Araquistáin se han prestado a ejercer de prologuistas sin escatimar encendidos elogios, y alguna crítica velada también. Pero, ¿por qué, se pregunta Menchén, a una persona que rechaza la democracia y defiende un estado autocrático con partido único, se empeñan en considerarlo un demócrata liberal? Parece que intentan transformar a Ortega, hacerlo como no fue, para que pueda ser asimilado mejor. 

    Por todas estas cuestiones Convivir con el enemigo no es un ensayo al uso. Por supuesto que es el resultado de muchas horas de estudio y lectura de toda la obra de Ortega -el libro aporta una interesante bibliografía-  y en concreto sobre La rebelión de las masas, algo que se nota, hecho con afán clarificador y retador. Aquí hay tema para el debate. No está mal poner en cuestión popes elevados a los altares del pensamiento filosófico con premura u obedeciendo a extraños intereses. Lean Convivir con el enemigo y juzguen por ustedes mismos.

    María García-Lliberós

domingo, 20 de febrero de 2022

"Ambición", de Amparo Peris

 Editorial Sargantana, 2019. 303 páginas. 


          Cuando leí la sugerente contraportada de esta novela pensé que estaba ante otra de género, esta vez con una joven detective y una trama de espionaje con centro en el municipio costero de Cullera (Valencia). Grande fue mi sorpresa cuando, durante la primera mitad del libro percibí que otro elemento novelesco adquiría un peso fundamental en la historia: el erotismo y el sexo, hasta el punto de poder calificar la novela como erótica. Debo decir que lo encontré muy divertido.

          Amparo Peris, periodista nacida en Cullera un 5 de diciembre, convierte a este municipio costero en el centro de una trama criminal en torno al mundo del arte: falsificaciones de cuadros que se exportan a precios exhorbitantes, espionaje artístico, una Organización misteriosa planetaria que maneja sin escrúpulos sus negocios sin importar las vidas que queden por el camino. Todo ello envuelto en el glamour que acompaña a la actividad económica que se desarrolla bajo la aureola del arte. La búsqueda de la belleza y del dinero no son incompatibles. La sensualidad y la violencia tampoco.

          Cullera surge como un Montecarlo valenciano, un centro cosmopolita de turismo, en un enclave hermosísimo -lo tiene, por supuesto-, sin ninguna referencia a los estragos que hizo la especulación urbanística en el pasado siglo XX, con galerías de arte, hoteles de prestigio y un puerto donde se dan cita yates lujosos transmutados, en ocasiones, en instrumentos de la red mafiosa. La ciudad de Cullera adquiere la categoría de personaje en esta novela.

          Otros personajes son Celia, una joven licenciada en Arte, que trabaja en la galería de Rakel, con una belleza, ingenuidad y frescura que la convierten en objeto de deseo por parte de hombres y mujeres. Celia será, además, detective sin buscarlo al verse en el centro de la trama delictiva y contará con el apoyo de otra mujer, policía de la localidad con un pasado curioso.

          Ambición, un título muy bien puesto, es una novela que les hará pasar un buen rato y, con la sensualidad que contiene, les invitará a soñar. Además, aprenderán sobre las interioridades de ese mundo fascinante en apariencia, porque puede ser truculento, de la producción y comercialización de objetos de arte, de su relación con los medios de comunicación y la crítica especializada, y las pasiones que despierta.

          María García-Lliberós

jueves, 6 de enero de 2022

"El infiltrado", de Marta Querol

 Editorial Sargantana, 2021                       

313 páginas.

              

     Debo empezar confesando que es esta la primera novela que leo de Marta Querol y, también, que no soy aficionada al género fantástico, así que reconozco que al leer la sinopsis que figura en la contraportada del libro no sentí ninguna tentación para iniciar su lectura.  Pero en una Feria del Libro conocí a la autora de El infiltrado y, quizás porque irradia simpatía, me entró curiosidad por conocer algo de su obra  y el estilo de su escritura. Y así fue como me sumergí en las páginas de esta novela, de lo que no me arrepiento. 

     Arlodia, escenario de la acción, es un pueblo que no aparece en los mapas, porque es muy pequeño, porque quiere mantener su misterio o porque, al fin y al cabo, por allí aparecerán, lo quieran o no, los forasteros en su tránsito hacia el Más Allá, muertos que todavía viven dirigiéndose a la Puerta del Cielo o la Puerta del Averno, según hayan sido sus conductas, ubicadas en sitios indeterminados de la espesura del bosque que rodea el pueblo de Arlodia. 

     En Arlodia vive una comunidad de vecinos en la que todos se conocen, son apacibles, trabajadores, hospitalarios, parece que el mal no habita entre ellos, ni tampoco la mentira, ni las pasiones o la ambición. Los ciudadanos de Arlodia están conformes con sus pacíficos destinos, orgullosos de su ingenuidad, allí nunca pasa nada extraordinario, hasta que aparece un forastero nuevo, extraño, de apariencia elegante, el infiltrado Caballero Oscuro, la persona encargada de inyectar el Mal en esta comunidad y, con ello, cambiar su forma de vida. Este es un ser inteligente que con sus artes seductoras, capaces de despertar el deseo erótico en las mujeres y poderes maléficos conseguirá que las familias se enfrenten entre ellas, que las amigas desconfíen las una de las otras, que la convivencia se vuelva irrespirable y la sospecha se instale entre los vecinos y, con ella, la violencia. 

     El infiltrado es una novela sobre el Bien y el Mal, y la manera en que una de estas fuerzas se impone a la otra. Gabriela, personaje femenino fuerte, será la encargada de desenmascarar al caballero y hacer frente a la amenaza que representa. Los elementos fantásticos, los mediovivos o mediomuertos que conviven transitoriamente con la gente del pueblo, son personajes secundarios que sirven para crear la atmósfera de intriga, de extrañanamiento, que hace de Arlodia un pueblo diferente, al igual que la sabiduría que se encuentra en el códice en posesión del pater Cóssimo que contribuye a crear la leyenda necesaria para sustentar el misterio. 

     La novela se estructura en 36 capítulos y ha encontrado alguna inspiración en La Divina Comedia de Dante Alighieri, pues inicia cada parte con una enigmática frase de esta obra cuya justificación se encuentra en el contenido de los capítulos que siguen. La historia que nos cuenta, muy original, tiene un comienzo poderoso, un primer capítulo de prosa clara que atrapa y crea expectativas. Aunque el desarrollo posterior es desigual, sabe mantener la curiosidad hasta la resolución del conflicto. Es lo que la hace recomendable.

     María García-Lliberós

         


                                                



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