jueves, 13 de octubre de 2011

CLUB DE LECTURA EN LIBRERÍA SHALAKABULA, de Mislata (Valencia)


Será el próximo miércoles, 19 de octubre, a las 18:30 horas. (En C. Doctor Marañón, 3, de Mislata)

En torno a la novela "LUCÍA O LA FRAGILIDAD DE LAS FUERTES",

de María García-Lliberós

Plataforma Editorial, 2011,

con presencia de LA AUTORA

1. ¿Qué es un Club de Lectura?

Un Club de Lectura lo forman un grupo de personas que tienen en común que les gusta leer y compartir las emociones que les ha producido una misma lectura. Se escoge un libro, se da un tiempo para que los miembros del Club de Lectura lo lean, se programa la fecha de la reunión y, en la misma, se analizan los principales elementos del mismo: la consistencia del argumento, el diseño de los personajes, los diálogos, el interés suscitado, la credibilidad de la historia, el ritmo de la escritura, el estilo, etc. Es una forma de sacar más jugo a la lectura.

2. El Club de Lectura no requiere la presencia del autor, aunque sí interesa que haya algún moderador con criterio literario. Pero si está el autor presente, es mucho mejor, porque puede replicar a los lectores, debatir sobre la obra y dar las claves de la misma.

María García-Lliberós irá al Club de Lectura de la Librería SHALAKABULA y podrá explicar cómo nació la novela “Lucía o la fragilidad de las fuertes”, qué pretendió al escribirla, cómo encaja en su imaginario literario, cómo surgieron los principales personajes, qué problemas le planteó la estructura argumental y otros aspectos básicos y contestará a las preguntas que quieran hacerle los lectores.

Sinopsis de “Lucía o la fragilidad de las fuertes”:

En agosto de 1991 la periodista Lucía Serra regresaba a casa, con la excusa de atender la solicitud de su marido de formalizar el divorcio. El reencuentro con su familia le obligará a lanzar una mirada retrospectiva sobre un pasado del que no ha hecho más que huir. La muerte repentina del padre, el descubrimiento de un secreto relativo a sus orígenes y la traición de su amante, serán los hechos que contribuirán a determinar su futuro como una mujer fuerte, cínica y autónoma. Lucía, junto a Paloma y Lola, amigas desde la infancia, forman parte de esa generación de mujeres a las que la cultura, los anticonceptivos, y la independencia económica, les proporcionó la libertad. Representan tres formas de comportamiento de la mujer moderna en su lucha por ser feliz.

Lucía o la fragilidad de las fuertes se ocupa de los sentimientos y las relaciones personales de la generación de aquellos que lucharon contra la dictadura en su juventud y alcanzaron los cuarenta con la llegada de la izquierda por primera vez al gobierno de España. Un hecho que supuso para muchos el comienzo de la gran decepción y, con el tiempo, el triunfo del escepticismo. Un relato que habla de amistad, amor y desamor, y muestra los cambios habidos en la ética y la conducta social durante las últimas décadas, tan veloces e intensos, que a pesar del poco tiempo pasado, algunas cuestiones nos parecen irreconocibles.

Las críticas y reseñas de “Lucía o la fragilidad de las fuertes” pueden verse íntegras en:

http://cronicadelecturas.blogspot.com/2011/04/lucia-en-prensa.html



martes, 4 de octubre de 2011

"Solar", de Ian McEwan










Ed. Círculo de Lectores, 2011 (cortesía de Ed. Anagrama, 2011). 349 páginas.

Esta novela gira en torno a la vida de Michael Beard, un científico que ganó el premio Nobel de Física, por sus aportaciones a la teoría de la relatividad de Einstein y que, años más tarde se encuentra sumido en una crisis profesional y viviendo de las rentas del premio. Beard es un tipo singular, de raro atractivo para las mujeres, a las que, por otra parte, ni aprecia ni sabe tratar, con cinco matrimonios fallidos, desordenado en su vida personal, egoísta, y con una enorme capacidad para aprovechar las oportunidades del momento y sacar partido del trabajo de colaboradores y becarios.

La primera parte está a la altura de la obra de McEwan. Perfila un protagonista que el lector ve con facilidad, un ambiente doméstico enrarecido por deslealtades conyugales, un accidente con resultado de muerte de uno de los personajes que Beard sabrá transformar, con ingenio, en un crimen favorecedor de sus intereses. Parece que la novela sortea el género negro y la intriga va a presidir el argumento. No es así, y el hilo conductor volverá al ambiente científico para entrar a saco en la parte oscura del mismo, las relaciones con políticos e inversores a fin de conseguir patrocinios, los congresos en lugares remotos, con escasos resultados, organizados con dinero público para vivir aventuras, el uso del codiciado Nobel para atraer recursos a proyectos inconsistentes, las envidias entre compañeros, el uso del miedo al calentamiento global para obtener favores particulares, etc., o la apropiación del trabajo de los becarios para patentar proyectos a tu nombre. Beard es una persona sin escrúpulos y lo que pone de manifiesto el autor es que un premio Nobel puede ser una muy mala persona.

La novela se sostiene, se lee bien porque McEwan conoce las técnicas narrativas y los secretos de la escritura de ficción, aunque le sobran páginas de la segunda parte y el final es propio de una floja película de enredos. El protagonista está demasiado caricaturizado para ser eficaz.

Me sigo quedando con “Expiación”, “Amor perdurable” y “Sábado”, títulos anteriores de Ian McEwan que lo colocaron, en justicia, en la cúspide de la excelencia literaria contemporánea.

martes, 20 de septiembre de 2011

"Caligrafía de los sueños", de Juan Marsé



Ed. Lumen, 2011 y en Círculo de Lectores, 2011.
440 y 436 páginas, respectivamente 22,90 € y 20,90 €, respectivamente.


Con esta novela, Marsé, se pasea de nuevo por los escenarios literarios que más ama y que mejor ha descrito: los barrios de Barcelona en los que reside la clase baja en la época de la posguerra y reina la escasez, el racionamiento, el estraperlo, el contrabando, el miedo y la pobreza. De entre esa población, que se sabe vencida de la Guerra Civil, y que conoció en su infancia y juventud, entresaca sus mejores personajes.
“Caligrafía de los sueños” tiene un comienzo deslumbrante e ingenioso. Su primer capítulo es tan bueno que elimina cualquier prevención del lector y lo predispone a disfrutar de la lectura porque le hace tomar conciencia de que tiene entre sus manos una buena historia. La señora Mir, Victoria, una enfermera frustrada que ejerce el oficio de sanadora, ajena a cuanto le rodea, marcha decidida a unas vías muertas del tranvía y se tumba sobre ellas dispuesta a un suicidio imposible. El hecho dará que hablar, porque lo que hace la señora Mir siempre ha dado que hablar en el barrio, y sirve para mostrarnos a este personaje entrañable, desequilibrado, herido, una mujer romántica con una hija soltera y un marido ausente, que anhela ser amada y ama, a su vez, sin contención ni pudor, sin protegerse de la maldad ajena, ni de la que pueda encontrar en su propio hogar, sin achicarse ante el desdén generalizado de quienes la rodean. La señora Mir será uno de los personajes de Marsé que pasarán a la posteridad, como el Pijoaparte de “Últimas tardes con Teresa”, porque está lleno de humanidad, es vulnerable, candorosa y aguerrida a un tiempo, dispuesta a luchar por un instante de felicidad, aunque sea engañoso, hasta el final.

“Caligrafía de los sueños” no es sólo una historia sobre la fatalidad, sino también de iniciación sentimental y del despertar de un escritor. Ringo, el joven que juega con sus amigos a construir aventis, unas pequeñas historietas que ellos protagonizan en las que se transmutan en héroes de cine que, casi siempre, tienen que rescatar a la mujer de sus sueños, secuestrada y medio desnuda en manos de los enemigos. Es fácil ver en Ringo, el chaval solitario y fantasioso que se apropia del nombre de un héroe del western americano, al propio autor de adolescente –en alguna entrevista ha declarado que es ésta su novela más autobiográfica- aprendiendo el oficio de novelista de la observación de la vida misma, desde su puesto en el bar junto a la ventana, y de sus ensoñaciones para huir de ella, descubriendo que se puede vivir, e incluso mejor, en la ficción y que la realidad inventada pueden ser tan importante como la recordada.

Una novela muy bella que no decae en ningún momento.

Otras novelas de Juan Marsé (Premio Cervantes 2008) que también me han gustado mucho: “La muchacha de las bragas de oro”, “La oscura historia de la prima Montse” y “Rabos de lagartija”, y que muestran elementos comunes con “Caligrafía de los sueños”.

miércoles, 31 de agosto de 2011

"Némesis", de Philip Roth



Círculo de Lectores, 2011 (y Mondadori).





La última novela publicada en España de Philip Roth aborda la situación provocada en Newark, durante el verano de 1944, por una epidemia de polio que se cebó, especialmente, en los niños y adolescentes del barrio judío.

En los EE.UU., durante aquel verano, los jóvenes se alistaban para luchar en Europa o en el Pacífico en plena Guerra Mundial. A esas ausencias, en algunas familias se unieron la de los niños atacados por la polio, en una lucha doméstica en la que la impotencia ante el mal daba paso a la desolación.

El protagonista es un profesor de educación física y director de un centro de verano que vivirá la tragedia en primera línea. Los hechos sirven para introducir el eterno debate de ¿por qué existe el mal?, ¿qué sentido tiene el dolor en unos niños indefensos?, ¿qué responsabilidad tiene Dios?

Son temas importantes y el relato, contado cronológicamente, con una prosa correcta y sin asumir riesgos literarios, se deja leer, aunque suene un poco a "ya visto", resulte previsible, le sobren algunas páginas relativas a las creencias de los indios como fuente de inspiración de juegos en campamentos de verano para niños blancos judíos, y le falte emoción.

Esperaba más, mucho más, del autor de "La conjura contra América" o "Pastoral americana".

viernes, 26 de agosto de 2011

LOS ENAMORAMIENTOS, de Javier Marías



Ed. Alfaguara, 2011. 401 páginas.


"Los enamoramientos" es una novela con mucha reflexión sobre las intimidades del ser humano. Comienza con la muerte del empresario Miguel Deverne, acuchillado en plena calle por un aparcacoches demente que parece haberlo confundido con otro. Un hecho azaroso que transformará en un instante la vida de Luisa, su esposa. La narradora es María Dolz -una novedad que sea una mujer-, testigo de la felicidad existente entre el matrimonio, una pareja envidiable y enamorada.

El suceso dará pie a pensar sobre la muerte, sus consecuencias, la pérdida o la ausencia y, lo más interesante, el significado para el propio muerto que ya no oye, ni decide, ni está, aunque haya dejado huella. También sobre la capacidad para salir adelante y reorganizar la existencia, hasta el punto de lo inconveniente que sería la resurrección del amado, sobre todo si éste ha sido sustituido por otro.

Superadas las cien primeras páginas, la novela da su primer quiebro y cobra nuevo impulso cuando María Dolz se enamora de Díaz-Varela, el amigo del difunto y aspirante a ocupar su lugar, una persona atractiva e inteligente, embaucador, buen amante, capaz de eliminar cualquier obstáculo para conseguir su objetivo, un hombre cuyos anhelos están por encima de la lealtad. Las digresiones de María sobre el enamoramiento de ella y el encaprichamiento de él, enamorado a su vez de Luisa, así como sobre el hecho de que todos podamos ser sucedáneos de alguien, y los cambios en las exigencias de los sentimientos con el paso del tiempo, son espléndidas.

La forma en que el autor introduce la sospecha de que la muerte de Deverne no fuera tan azarosa, a través de las fantasías de María en torno a la muerte de Luisa y su proyección sobre Díaz-Varela respecto a su mejor amigo, no tiene desperdicio. El método, cien por cien Javier Marías, consiste en obligar al lector a que retuerza cada idea, la exprima desde cualquier perspectiva, analice todas las posibilidades, observe, deduzca, obtenga conclusiones. En algún momento la novela bordea el género negro -un crimen premeditado pendiente de cierta dosis de chiripa, lo que gradua la responsabilidad-, por poco tiempo, porque apunta mucho más alto. Por eso cobra tanta importancia la relación entre María y Díaz-Varela, el temor de ella cuando sabe lo que no debería saber, las estrategias mentales, el análisis consciente de sus debilidades, la necesidad de relativizar lo que es atroz, de adaptar la imagen del amante para que siga siendo aceptable, la persistencia del deseo confundido con el miedo.

En el último tercio del libro, el autor da otra vuelta de tuerca. La conversación entre María y Díaz-Varela sirve para introducir un nuevo elemento que neutralice la versión que la primera tiene: la voluntad del difunto para justificar lo horrible con algo más horrible. Se acepta la muerte y la idea de cesar, pero no la de sufrir sin sentido. Consigue plantar la semilla de la duda, convence de lo difícil que es aprehender la verdad -ésta es una maraña, incluso cuando se desmadeja, y eso pretende la novela-, enfría las ansias de justicia.

Una novela densa escrita con la prosa característica de Marías, salpicada de referencias literarias oportunas y didácticas -Balzac y el personaje del coronel Chabert, Athos de Los Tres Mosqueteros- de gran riqueza verbal, con el exhibicionismo sobre otras lenguas al que nos tiene acostumbrados y de su vasta cultura. Debo decir que aunque la narradora sea una mujer, el lector asíduo de Marías sigue oyéndolo a él, como ocurría con Jacobo Deza en la trilogía "Tu rostro mañana", porque el tono y el estilo es el mismo. Tampoco renuncia a sacar al erudito Francisco Rico, una fijación del autor, aunque no tengo la seguridad de que lo haga como homenaje a un amigo ya que, libro a libro, va perfilando la figura de un ser intratable, pedante, contento de ser quién es y de haberse conocido, cuestiones a las que no hay que darles importancia.

Una novela sofisticada que he leído con interés creciente -a partir de la segunda mitad absorbente- porque el acierto mayor es la estrategia novelística, la dosificación de la información, los cambios de punto de vista y las reflesiones exhaustivas sobre la envidia, el azar, la muerte, el dolor, los peligros de enamorarse, el suicidio, la amistad, la sustitución de una persona por otra, la impunidad y la justicia, cuestiones que nos afectan, queramos o no, y con las que estamos destinados a enfrentarnos antes o después.

No se la pierdan.


María García-Lliberós

jueves, 18 de agosto de 2011

"Lucía o la fragilidad de las fuertes" entre los libros más solicitados en las bibliotecas valencianas



Las Provincias de 17.08.11., página 35 "Los libros más leídos de las bibliotecas", artículo de Carmen Velasco.

Escribimos para que la gente nos lea, disfrute y reflexione con nuestras creaciones, participe de nuestras fantasías, conozca nuestra visión del mundo, ilusiones, esperanza y miedos. Por eso, cuando tenemos constancia de interesar a los lectores, la alegría es inmensa y compensa las muchas horas de trabajo solitario que conlleva escribir una novela.
"Lucía o la fragilidad de las fuertes" (Plataforma Editorial, 2011) es una novela corta pero intensa que aborda asuntos que nos importan. Lo hace con una prosa culta y sencilla, desde la perspectiva de una mujer de nuestro tiempo que afronta las dificultades, cree en la amistad y lucha por ser feliz.

jueves, 11 de agosto de 2011

"Larga tormenta de otoño", José Manuel González de la Cuesta

Editor: José Manuel González de la Cuesta, Castellón, febrero de 2011.
308 páginas. 18,00 €
Finalista del Premio Fernando Lara 2010.

“Larga tormenta de otoño” puede calificarse de novela de género. Toma de la novela negra americana algunas características en el diseño del protagonista, Jacobo López, un abogado inteligente dedicado a asuntos civiles, soltero, que se ve inmerso, por amor, en un caso penal: la investigación del robo de un cuadro de Antonio Saura en el Museo de Bellas Artes de Castellón. Jacobo es atractivo, valeroso, noctámbulo, ejerce con frecuencia de pincha discos del Mata Hari, un local para amantes de la música, seductor y sentimental empedernido. Pero no es un tipo duro ni se lía a mamporros a la primera oportunidad, resuelve los temas con mejor estilo.
Ana, la mujer de sus sueños, responde al perfil de la chica de la película en cuanto que es guapa y de buen tipo, independiente y culta, soltera y soñadora, vulnerable y necesitada de protección y, además, ejerce una profesión de culto: comisaria de exposiciones pictóricas.
Tampoco faltan entre los personajes secundarios el buen inspector de policía, el tratante de arte cuya tienda de antigüedades constituye una tapadera, una trama lateral de negocios negros liderada por un empresario del sector de la cerámica, la secretaria incombustible y así hasta componer un elenco esencial para sustentar la complejidad del argumento.
“Larga tormenta de otoño” se distingue por el escenario que escoge para que deambulen sus personajes: la ciudad de Castellón, si bien algún capítulo se sitúa en A Coruña, que eleva, desde la perspectiva literaria al nivel de Nueva York, Barcelona o Estocolmo. Lo consigue por su tratamiento alejado de costumbrismos rancios, resaltando los ambientes más cosmopolitas, dotando a sus personajes de un barniz que trasciende los aspectos locales y tomando como pieza argumental un asunto propio de delincuentes de altos vuelos.
Interesa destacar, por otra parte, las aportaciones culturales en torno al nacimiento del grupo pictórico El Paso, que se homenajea, al que perteneció Antonio Saura, junto con Rafael Canogar, Manuel Miralles, Luis Feito, Juana Francés y otros, con la pretensión de cambiar el panorama del arte en el franquismo abriéndolo a la influencia de las vanguardias. Saura es el autor de El grito, cuadro robado y cuya recuperación constituye el núcleo de la trama. Asimismo, las referencias musicales constituyen otro elemento de contextualización importante.
En definitiva, una novela que tiene ritmo, interesa y se lee con gusto y que disfrutarán, especialmente, los lectores de la ribera mediterránea.

martes, 9 de agosto de 2011

"Purga", de Sofi Oksanen

Círculo de Lectores, 2011 (Ed. Salamandra, 2011).
357 páginas.

Tenía ganas de leer una novela que me mantuviera hipnotizada desde la primera de sus páginas y “Purga” lo consigue. Por eso, comienzo esta reseña recomendándola con entusiasmo. Hay muchos elementos destacables en este libro.
La acción transcurre en un pueblo del oeste de Estonia, entre 1936 y 1992, cinco décadas largas en las que los estonios pasaron de ser un país libre a uno ocupado, primero, por los alemanes, entre 1939 y 1944, durante la Segunda Guerra Mundial y, después, por los rusos que la convirtieron en República Socialista Soviética de Estonia, hasta 1991 para, finalmente, ser de nuevo una nación libre. Períodos de paz que se alternan con situaciones bélicas y con etapas de ocupación provocando enormes fracturas en el cuerpo social. Lo interesante de esta novela es el análisis de las consecuencias de esta sucesión de acontecimientos desde el interior de una familia, los Tamm, con dos hijas, Ingel y Aliide que, al mismo tiempo que sufren atropellos y vejaciones de los regímenes invasores, sabrán valerse de ellos, al menos Aliide, para instrumentalizarlos a favor de sus sentimientos, ejercitar venganzas o desahogar su odio.
Aliide Tamm, convertida en Aliide Truu, al casarse con un miembro de la clase dirigente comunista, va a convertirse en el eje del relato. Una mujer de carácter feroz, de fuertes pasiones reprimidas, de mentalidad fría y un tanto enfermiza, con capacidad de resistencia y de planificación, que someterá el curso de su existencia a su obsesión por Hans Peek, su cuñado. Pero en esta narración, inmersa en una sociedad en la que cada vecino se ve obligado a ejercer de espía, nadie es lo que parece y eso es lo que la hace fascinante.
La estructura de la novela ofrece complejidad y solidez. Son constantes las vueltas a atrás y los cambios de perspectiva narrativa. La otra protagonista es Zara Peek, una joven rusa atrapada en una red de traficantes de mujeres que, en su huida de la misma, acabará apareciendo, no de forma casual, en la casa de Aliide. La relación entre la anciana Aliide y la joven Zara pasará de la desconfianza a la complicidad a través de unos diálogos parcos excelentes y unas deducciones de cada cual sobre los comportamientos mutuos sin desperdicio alguno. Impresionante la descripción, con pocos y efectivos trazos, de las estrategias de captación y comportamiento posterior de los tratantes de mujeres. Asimismo, la autora consigue, sin necesidad de explicitarlas, que el lector capte e imagine las técnicas “de interrogatorio” soviéticas sobre las mujeres, llevadas a cabo por vecinos “normales” a los que reconocerán, después, en el ejercicio de sus profesiones habituales, haciendo que el miedo y la humillación se prolongue de por vida, al reconocer una voz en una sala de espera, o el ruido de unas botas al pisar la calle o la mano peluda de un hombre al intentar un saludo.
Sofi Oksanen escribió esta novela con 31 años. Ha dado muestra de una madurez literaria extraordinaria al abordar un tema tan difícil como el de una sociedad enferma descrita desde los avatares de unas pocas personas. La supervivencia en algunas circunstancias facilita la traición, relaja la ética y hasta hace tolerable al crimen.
Estuve en Tallin el año pasado. Me pareció una ciudad primorosa, de habitantes amables de fácil sonrisa. Sí que advertí su animadversión hacia los rusos. Es difícil perdonar el cultivo de la desconfianza dentro de tu comunidad y más difícil aún superarlo. El tiempo tiene trabajo por delante.
Una lectura muy interesante.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ha salido el nº 2 de la revista digital CLAVE LITERARIA

http://www.escritoresvalencianos.com/libros/RF-110729192710.pdf

En la página web de la Asociación de Escritores y Críticos Valencianos podéis encontrar el número 2 de la revista digital CLAVE LITERARIA. Esta vez, rinde homenaje a la gran escritora María Beneyto, fallecida recientemente, una mujer bellísima y querida.
Además, aporta las secciones de reseña de libros dando cuenta de la cosecha de este año. Entre estas últimas se encuentra, en la página 16, la del escritor Rafael Coloma sobre "Lucía o la fragilidad de las fuertes". Gracias por prestarle atención a mi última novela, Rafael, y por tu análisis siempre sutil y estimulante.

Felices vacaciones y ¡felices lecturas!

martes, 19 de julio de 2011

Sunset Park, de Paul Auster.



Editorial Anagrama y en Círculo de Lectores, 2010

274 páginas (en la edición de C. de L.)

Tal vez si Paul Auster no sacara cada año un libro, pudiera mantener el nivel de exigencia al que nos había acostumbrado con títulos como La trilogía de Nueva York, El libro de las ilusiones, La noche del oráculo o Invisible. Sunset Park no está a la altura de sus mejores obras, lo que no quita para que se lea con agrado –tiene una prosa fluida y posee oficio- y se olvide, después, con la misma facilidad.

Es una novela que trata de la culpa. Miles Heller, el protagonista o hilo conductor de la narración, tuvo que ver con la muerte de su hermanastro Bobby: iban discutiendo por una carretera y le dio un empujón cuando se acercaba un coche y lo atropelló. ¿Oyó al coche acercarse y lo empujó? Un asunto que le perseguirá de por vida. ¿Quería matarlo? Un tema interesante en el que el autor no profundiza demasiado. Se limita a describir el cambio de vida al que este hecho dará lugar: abandono de los estudios universitarios, huida de su familia y de su ciudad que durará 7 años. Heller se convertirá en joven un solitario y huidizo, que vivirá de un trabajo inferior, y sólo saldrá de su auto exclusión social cuando conozca a Pilar, menor de edad por unos meses, de la que se enamorará.

Si Auster hubiera buceado más en esa relación, la novela sería otra, más de mi gusto. Pero ha optado por dispersar el argumento, yéndose por múltiples vericuetos, hasta el punto de que el protagonismo se comparte con un grupo de ocupas de una vivienda municipal abandonada en Sunset Park (Nueva York), del que se nos da demasiada información, y los avatares del padre, la madre, el marido de su madre y la madrastra. Abarca demasiado y pierde fuerza porque parece que la alarga artificialmente. Sin embargo, he echado de menos alguna reflexión profunda sobre la maldad que anida en el interior de la hermana de Pilar. Las numerosas referencias al béisbol como pasión americana y punto de encuentro conversacional entre padre e hijo, resultan ajenas y excesivas.

Auster es un cronista de su tiempo y, en consecuencia, la acción se contextualiza en una América sacudida por la crisis económica en el que el empobrecimiento general de la gente adquiere una presencia notable.

Lectura para los incondicionales de Auster (grupo al que pertenecía). Los más exigentes la encontrarán decepcionante. Confiemos en que recupere el pulso en su próxima entrega.



viernes, 1 de julio de 2011

"Hago pompas con saliva", de Ana Elena Pena


Prólogo de Jordi Costa.

Ed. Melusina, SL, 2011. 174 páginas.

Primera novela de Ana Elena Pena, murciana afincada en Valencia, artista de revista y licenciada en Bellas Artes, una combinación singular que se refleja de manera perfecta en esta obra. Incluye un conjunto de relatos breves, de dos o tres páginas como máximo, que mezclan reflexiones sobre la vida, en un tono sarcástico en ocasiones y melancólico o de impotencia en otras, con asuntos que tienen que ver con el rol que la condición femenina impone en las relaciones sexuales y amorosas.

Destaca, en la primera parte, el poso de experiencia personal que se vislumbra, el lenguaje irreverente, provocativo, a veces procaz y en otras poético, exhibiendo un abanico de registros diverso, sin excluir las expresiones escatológicas o demasiado explícitas. El lector puede imaginar, detrás de la voz narrativa, a una mujer escéptica ante la conducta humana, y nostálgica, todavía, ante el amor, que se manifiesta con ingenio y un sentido del humor que le permite reírse en situaciones trágicas.

“Mamada de autora”, por ejemplo, es un cuento lleno de fantasía sobre algo tan difícil de embellecer como la descripción del acto que sin rubor le sirve de título. Pero Pretty Ketty, la protagonista, posee una técnica prodigiosa e inolvidable.

“Certezas” me ha gustado mucho porque con pocas palabras muestra un alma llena de sensibilidad. Al igual que “Ojalá que te follen bonito” (ya ven, no se anda por las ramas a la hora de titular) en el que piensa en voz alta sobre las consecuencias de caer en los brazos de un amante torpe, mostrando al respecto una sabiduría notable.

“La mujer burbuja”, un relato que pone en contacto la violación con la locura y el suicidio es magnífico. Breve, intenso, poético y trágico.

Conforme avanza la lectura se capta un cambio en el tratamiento del sexo, de una perspectiva casi en exclusiva lúdica a otra responsable, prudente, de añoranza de la maternidad, sensata, salpicada de gotas de masoquismo (“El regalo”) y adornada de una prosa cuidada.

Hago pompas con saliva sorprende por su valentía en lo que cuenta y en cómo lo cuenta. Un libro para leer a pequeñas dosis. No admite hacerlo de una sentada porque el lector perderá detalles y se cansará. Les sugiero que lo hagan con calma y, tras cada relato, mediten un poco. Encontrarán más pensamiento de lo que aparenta.

Reseña publicada en POSDATA, el suplemento cultural de LEVANTE, eo 1º de julio de 2011

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