miércoles, 27 de marzo de 2013

"Arquitectura de la palabra. Antología poética"

 Edita la Institució Alfons el Magnànim.
Valencia, 2012.
168 páginas.

Este libro colectivo ha sido coordinado por María Teresa Espasa que, con  un esfuerzo enorme, ha conseguido  la colaboración de 60 escritores -en su mayoría poetas- para, entre todos, festejar, con esta publicación, el 25º aniversario del nacimiento del grupo "Tertulia la Buhardilla", en 1986. Una asociación que ha hecho mucho por la cultura literaria en la ciudad de Valencia.
Un ejemplo representativo del momento literario valenciano. 
Incluye un breve cuento mío titulado Josefina, niña mala. Me sentí muy orgullosa de que María Teresa me solicitara un texto, teniendo en cuenta que no cultivo la poesía. Ahora, cuando he visto el resultado lo estoy más, por compartir la firma con compañeros a los que tengo un gran respeto por su trabajo publicado.

martes, 26 de marzo de 2013

"El relojero de Real", de Bel Carrasco

Ediciones Atlantis. Madrid.
1ª edición, diciembre 2012.
225 páginas.
18,00 €

Bel Carrasco (Valencia, 1952) es periodista y responsable, desde hace años, de la información literaria de la edición de El Mundo en Valencia. "El relojero de Real" es la primera novela que publica y, estoy segura, no será la última. Se le nota oficio, no en balde acumula trienios como redactora. Además, sabe contar historias y encandilar al público con ellas.
Real es un pueblo valenciano del interior que la autora conoce y recrea con habilidad para contextualizar un relato que se lee con gusto porque consigue crear un vículo de intensa simpatía con el lector. Lo que nos cuenta, con una prosa amena y culta, acaeció, en la ficción, hacia 1930, aunque echa raíces en los últimos meses de 1899, cuando en el palacio de los condes de la Gustosa aparecieron sobre la mesa del comedor la cabeza degollada del conde y, alrededor, la de sus sirvientes, en un múltiple asesinato que hizo famoso a Real por un tiempo.
Aquellos espeluznantes hechos tendrán su continuidad treinta años más tarde, así como sus consecuencias sobre el municipio. La trama descansa en varios personajes principales: el relojero Abel, un solterón con un pasado entre nieblas, el cura Lorenzo en permanente conflicto con su condición masculina, la lozana Gertrud  y una pandilla de desalmados, entre los que se encuentra el alcalde, dispuestos  a apropiarse de la herencia que la condesa viuda concebió como una venganza.
Un argumento que cuenta con los elementos necesarios para despertar el interés, en el que el bien y el mal se enfrentan una vez más con inteligencia, en una atmósfera que pendula entre el lirismo del campo y el barroquismo de palacio, con una heterodoxa  historia de amor de por medio, conflictos de intereses, ambiciones, el desenmascaramiento de más de un criminal, un tratamiento desenfadado de las cuestiones relativas al sexo y las dosis necesarias de sentido del humor. 
Además, a los vecinos y veraneantes de Real les encantará.

martes, 5 de marzo de 2013

"Como ángeles en un burdel" (Premio Ateneo de Sevilla 2002), ahora en ebook Amazon

Diseño portada: Rodrigo Muñoz
Premio de Novela Ateneo de Sevilla 2002
ISBN de ebook: 978-84-616-3178-0 
Texto revisado en 2013.
Precio de la descarga: 2,68 €

¿Cómo surgió esta novela?
 Surgió en 1998 tras un encuentro con un antiguo compañero de de la facultad que, hacia 1970, era un líder estudiantil, militante del ilegal Partido Comunista, convertido en la actualidad en consultor ejecutivo de una importante empresa financiera. El tiempo lo había transformado. Los cambios afectaban a la indumentaria, al aspecto físico y a la forma de estar en el mundo, a sus ambiciones y estilo de vida. Conocía de su historia lo suficiente para incentivar mi fantasía. Sabía que, en aquella época de estudiante, había tenido una hija, con una joven de la alta burguesía a la que arrastró en su lucha política y con la que nunca se casó. La existencia de aquella niña de la que se desentendió, fruto de un amor juvenil, y la de su madre, se convirtió en mi nueva obsesión literaria. La niña tendría casi treinta años, calculé. ¿Cómo habría sido su vida? Ni siquiera sabía su nombre, pero podía transformarla en personaje, incluso en protagonista y voz narradora. Es lo que hice.
Me propuse meterme en la piel de una mujer joven para juzgar a mi propia generación, que tanto nos habíamos traicionado después. Así nació esta novela.

Sinopsis:
Angélica, la protagonista y narradora, es una mujer de 31 años que ha crecido sentimentalmente atrapada por dos "demonios": la ausencia del padre y la relación destructiva con un hombre mucho mayor que ella, el doctor Pellicer, con el que, desde los 16 años, ha mantenido una relación de amor, sexo y odio que ha supuesto una permanente amenaza a su estabilidad psíquica.
En esta novela insisto en mostrar el lado oscuro de nuestra personalidad, el que no se ve y contiene, a veces, los auténticos motivos de la conducta. 

Portada de la edición de Algaida en 2002
Un relato con gran carga psicológica y erótica, inmerso en las contradicciones íntimas del individuo, llevado al terreno de los sentimientos, los intereses, el sexo y las consecuencias derivadas de la heterodoxia social.
Cuenta la educación sentimental de Angélica, una muchacha seducida por un triunfador con el que inicia una relación  desequilibrada, clandestina, que le genera una dependencia absoluta. Angélica se convertirá en prisionera de una obsesión y víctima de un acosador moral y un artista de la manipulación, pues eso acabará descubriendo en el doctor Pellicer. Hasta que, con crueldad y aprovechando las circunstancias, conseguirá librarse de él. Le supondrá la pérdida de la inocencia.
María García-Lliberós

Recopilación de críticas y reseñas publicadas sobre esta novela.

Para descargar desde Amazon pincha aquí.

Nota: Las novelas están disponibles para la adquisición en los dispositivos Kindle (de Amazon) y las aplicaciones Kindle (de descarga gratuita en la página web de Amazon) para iPad, iPhone, iPod touch, PC, Mac, BlackBerry y dispositivos con Android.

Otras novelas mías publicadas en edición electrónica:
"La encuestadora"
"El juego de los espejos"
"Equívocos"
"Babas de caracol"

 Elena Casero ha publicado una reseña en su blog que le agradezco.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Sensaciones y pensamiento en ART MADRID

Carolina Raga Pinar (en la foto), es una pintora valenciana de enorme sensibilidad que no suele faltar a las citas más importantes de artes plásticas en España y Europa. Con ocasión de su visita a ART MADRID, en la reciente edición de febrero de 2013, me envía este artículo para su difusión en este blog, abierto a las artes y la creatividad. Lo hago encantada.


     Son muchos los interrogantes que surgen en el artista al concluir una feria de arte. A menudo se espera que haya un corte, un cambio o, ¿por qué no?, una forma distinta de interactuar con el visitante, espectador ocasional, que quizá solo advierte la capa superficial de una obra y necesita el flash de su máquina como si, a modo de postal turística, le ayudara a recordar el allí estuve o la emoción instantánea de algo que compartir.

     Este final sería el deseado, compartir algún momento del proceso creativo, buscar un entendimiento con el lector de imágenes que no precise texto a modo de explicación. Aspiración  difícil de conseguir en un entorno lo más parecido a un parque temático rebosante de fin de semana.

     Hablar de una feria significa haberla vivido. Desde el punto de vista del artista, es una grata experiencia de la que sale muy renovado, que resume en una suerte de recuerdos de convivencia, tertulias, intercambio de ideas y proyectos con otros compañeros. Resulta tan estimulante el bagaje final que, “se venda o no”, “parque temático”, “Walter Benjamín”, “compra-cuore”, etc., importa poco. La vuelta al estudio irá cargada de lo visto y lo escuchado y, como tal, con el ánimo de emprender un nuevo proyecto artístico.

     Hay que desear a las ferias, renovación, oxígeno, riesgo,  necesario para darles vida y espejo a los que viven y piensan el arte.

Carolina Raga
 Febrero 2013 – Art Madrid

jueves, 14 de febrero de 2013

"La casa de Riverton", de Kate Morton

 Traducción de Luisa Borovsky
Círculo de Lectores, 2012 y Santillana Ediciones, 2011.
515 páginas

Kate Morton (1976) es australiana, pero estudió en Londres y se graduó en literatura inglesa e hizo una tesis sobre la tragedia en la literatura victoriana. Ese bagaje cultural se encuentra reflejado en "La casa de Riverton", el primer libro que he leído de esta autora, con enorme placer, porque entra de lleno en mis gustos. 
     Riverton comparte elementos con la excelente serie "Dowton Abbey": una mansión en la campiña inglesa, habitada por una familia de la aristocracia y sus sirvientes, siguiento un patrón de jerarquías rígido -cada cual conoce el lugar que ocupa y las funciones que correspoden al mismo- y un respeto absoluto a las órdenes del amo y a las formalidades sociales para superar cualquier conflicto de convivencia. 
     La trama se extiende entre 1920 y 1999, momento en que la anciana Grace Bradley es requerida, como único testigo vivo de la tragedia ocurrida en la noche de San Juan de 1924, por una directora de cine empeñada en recrearla para el cine. Esa noche, en las orillas del lago cercano a la casa, el poeta R.S.Hunter se suicidó en presencia de las hermanas Hartford, propietarias de Riverton. Al menos, así se contaron los hechos que, naturalmente, esconden la verdad.
     No hace falta contar más para que intuyan en esta novela la existencia de una buena ambientación histórica en una época de grandes transformaciones, la que tuvo lugar entre las dos grandes guerras, una historia con grandes secretos en los aledaños de la familia Hartford, un misterio en torno a una muerte sospechosa, amores clandestinos y matrimonios por interés.
     La novela sigue las normas de las del siglo XIX, un siglo brillante para la narrativa. Me ha recordado el pulso Wilkie Collins (sin llegar a alcanzarlo), esa prosa elegante, precisa, esos personajes de ideas claras y lealtad probada, capaces de renunciar a su felicidad por cumplir con el deber y otros, aventureros y ambiciosos, dispuestos a aprovechar los resquicios del cambio de época para prosperar. 
     Carece de originalidad. Lo que cuenta son asuntos ocultos que se dan con frecuencia. No importe, porque lo interesante es cómo los cuenta, fundiendo pasado y presente con sutileza.  
      He disfrutado mucho. 
 
 

domingo, 27 de enero de 2013

Premios VIEIRAGUIÑO, 2013

     El pasado viernes 25, la Asociación del Camino de Santiago de Valencia, hizo públicos los Premios del 8º Concurso de Relatos Cortos Vieiraguiño.
     Los relatos, escritos por peregrinos, deben tener alguna relación con la experiencia vivida al hacer el camino de Santiago.

El Jurado de este año estaba formado por:
Gracia Íñiguez, escritora de cuentos infantiles.
Vicente Vercher, director de la editorial de Obra Propia 
María García-Lliberós, escritora y crítica literaria.
Amparo Sáchez Ribes que actuó como Secretaria.  

Se presentaron 35 relatos cortos y los ganadores fueron:
José Ramón Varela, de San Sebastián, con el relato "Un deseo nunca cumplido".
Isabel Micó Feliz, de León, con "Soñando el camino", y
José S. Pascual Barberá (en la tercera foto recibiendo el premio de manos de la Presidenta de la Asociación Lita Fernández), de Valencia, con "La magia del Camino".

El acto tuvo lugar en los locales de Obra Propia, en el barrio de Ruzafa. Descubrí que no sólo es una editorial, sino un centro cultural, con espacio para exposiciones de pintura, presentaciones de libros, etc.

Como miembro del jurado debo decir que la experiencia ha sido muy gratificante. Las emociones de los peregrinos, intensas y conmovedoras, han sabido transmitirlas, y contagiarlas, a través de sus textos, tanto, que he decidido hacer el Camino este año y espero que resulte una experiencia maravillosa.

La Asociación prepara un libro con los relatos premiados en las últimas ediciones del concurso, que será publicado en Obra Propia. Estoy segura de que merecerá la atención de los lectores.

Felicidades a los premiados.

jueves, 24 de enero de 2013

"La oscuridad de los sueños", de Michael Connelly


Traducción de Javier Guerrero.
Círculo de Lectores y Roca Editorial, 2012.
411 páginas.

      La novela negra está cambiando, adaptándose a la sociedad del siglo XXI e introduciendo en su trama las nuevas tecnologías. Ésta que les comento es un buen ejemplo. Permanecen algunos elementos básicos como la pareja protagonista: periodista de Los Angeles Times él, víctima de una regulación de empleo; agente del FBI ella; ambos los mejores, atractivos, inteligentes y con empatía sexual mutua. 
     Estamos ante una novela de asesino en serie, de esos que no aman a las mujeres, y que trabaja en equipo. Muertes escalofriantes de víctimas no elegidas al azar sino mediante sofisticados programas de rastreo informático. Una empresa que ofrece la máxima seguridad de custodia de archivos informáticos a sus poderososo clientes, ubicada en medio del desierto de Arizona, camuflada en el subsuelo, será el centro de operaciones de estos nuevos malvados. 
     La trama se narra de forma trepidante ayudados de ese flujo de información inmediata y la formidable capacidad deductiva de los investigadores.
    He aprendido mucho con la lectura, sobre todo, la necesidad de ser prudente con todo lo que dejamos en la red. Somos muy vulnerables ante los intrusos con decisión de lastimar a los usuarios. Una novela de enorme actualidad. De forma colateral aborda también los cambios en la prensa escrita, el sacrificio de los buenos profesionales por abaratar los costes y la consecuente pobreza informativa disimulada por la abundancia de datos, la impiedad de las empresas, los estragos de la crisis al otro lado del océano, el uso de la red como un interminable espacio de encuentro, también para los asesinos, de intercambio de técnicas y esa necesidad de gravar en video la tortura. La crueldad del siglo XXI puesta en evidencia.
     Una lectura que no da tregua y no admite el despiste. Aquí debe radicar el secreto de su éxito de ventas.
     Sin embargo, me he propuesto volver a Simenon (Tusquets está publicando sus primeras obras) y estoy segura que, sin ordenador, ni Ipod, ni nada de nada, me descubriré de nuevo ante el maestro. La profundidad sicológica de sus personajes no admite comparación.
     María García-Lliberós
  

sábado, 19 de enero de 2013

"Tango sin memoria", de Elena Casero





Ed. Talentura, Madrid 2012

P.V.P.: 13,00 €



A Elena Casero (Valencia) la descubrí con “Discordancias”, libro publicado por Ed. Talentura este año, una colección de 19 relatos cortos de prosa culta y sencilla, con ritmo, que se adapta bien a situaciones trágicas, humorísticas o fantásticas, y me identifiqué con su imaginario literario: el buceo en las relaciones personales desde una perspectiva psicológica. Antes había publicado tres novelas. La primera “Tango sin memoria” que se reedita ahora. Así que mi aproximación a la obra de Casero va en sentido inverso a la cronología de su producción literaria, lo que permite corroborar la fidelidad a su temática y el progreso en su hacer creativo.

“Tango sin memoria” es una re edición. Lo cual, en los tiempos que corren –editores temerosos, bajada de ventas, inquietud ante el cambio tecnológico- tiene mérito. Se publicó por primera vez en 1996 en una editorial aragonesa. Han pasado 16 años y la historia que nos cuenta sigue despertando interés porque nos adentra por los caminos de la introspección. El análisis de los anhelos individuales, las decepciones, el mundo interior, los miedos, son temas eternos, porque cada cual se enfrentará a ellos antes o después y, si puede, deberá superarlos solo.

“Tango sin memoria” es una novela corta que les sugiero la lean poco a poco, porque pide un ritmo lento para saborearla mejor. Cuenta una historia con pocos personajes: la de Gracia, una mujer que irrumpe de improviso en la vida de un matrimonio –Julia y Julio- con la intención quedarse.

Se apoya en una estructura original: Las 39 cartas que Gracia escribe a un tal Lucho, desde abril a diciembre de 1965, sin que sepamos si las echa al correo –un detalle sin importancia- porque cumplen la labor terapéutica de ajustar cuentas con el pasado. Gracia en ellas recuerda, descubre, analiza, reprocha, reconoce, goza, añora y, el lector, testigo de este monólogo epistolar, se aproxima al misterio de Gracia y las causas de su impostura (adopta un nombre nuevo, se inventa un pasado, aparenta religiosidad de mojigata, oculta su parte morbosa), y de la huida de su patria para recalar en casa de unos parientes lejanos que viven en una ciudad española durante el franquismo.

Los diálogos, ácidos y medidos, entre Gracia y Julia, dos mujeres de fuerte personalidad que mantienen un pulso soterrado entre ellas son clarificadores. Mientras vive Julio, Gracia y su misterio se convierten en elementos amenazantes para la estabilidad del matrimonio, no porque Julia esté enamorada de su marido, sino porque debilita su posición de dominio en la casa, o su sentido de posesión del único hombre. Dos mujeres diferentes conscientes de haber convertido su vida en un desatino. Julia pertenece a la generación de españolas a las que la idea del pecado les ha impedido ser felices. Se casó por pena hacia sí misma y se condenó a vivir con un desconocido.

Finalmente, una voz en tercera persona, mínima, que nos conduce al teatro de operaciones y proporciona la descripción de una época en la que el miedo lo impregnaba todo. Una sociedad cerrada de barrio de una ciudad (que podría ser Valencia) en la década de los 60, gris, convencional, a medio camino entre el provincianismo y las ansias de no parecerlo, ejemplo de la fractura cívica que se generó en la guerra civil y se arrastró hasta bien llegada la democracia.

La novela muestra la forma de mirar de dos mujeres que no obtuvieron el amor que esperaban. La catarsis necesaria que Gracia se impone para superar el pasado a través de la escritura culmina su proceso de desamor y la libera de ataduras, permitiendo, a su vez, iniciar el de reconciliación con Julia, sensato y práctico, para encontrar juntas un lugar en el mundo.

“Tango sin memoria” es un relato íntimo, de personajes sólidos, realista, que nos adentra en las emociones del alma humana. Una primera novela de Elena Casero que muestra madurez literaria y con la que confío disfruten.

María García-Lliberós

Reseña publicada en POSDATA, suplemento cultural de LEVANTE-EMV, el 18.01.2013

lunes, 14 de enero de 2013

Reseña de Elena Casero sobre mi novela "Babas de caracol"

Portada edición ebook, de R. Muñoz
Portada edición en papel









    


      Hoy me he llevado una grata sorpresa al encontrarme en Facebook la referencia de le reseña, publicada en "Veges tú",  el blog literario de Elena Casero, que podeis leer pinchando aquí

     "Babas de caracol" -novela sobre las interioridades de una familia burguesa- se publicó en formato de libro tradicional, en 2006, antes de "Lucía o la fragilidad de las fuertes". El año pasado la edité en ebook, en Amazon, y está teniendo una segunda vida muy interesante.

     Para descargarla hacer clic aquí

Otras novelas mías disponibles en edición electrónica:
"La encuestadora"
"El juego de los espejos" 
"Equívocos", finalista Premio Ateneo Sevilla

miércoles, 9 de enero de 2013

"Nada se opone a la noche", de Delphine de Vigan


Ed. Anagrama, 2012. 376 páginas. 19,90 €
Edición en formato digital: julio de 2012 . 14,24 €.

     Delphine de Vigan es una escritora valiente al decidirse a hurgar en la vida de su madre, Lucile, y de su familia para componer este libro, teniendo en cuenta que viven, además de su hermana, tíos, primos, ex marido, ex amantes, etc., un puñado de personas a los que la lectura no les va a dejar
indiferentes. Lo hace con su nombre y apellidos y sin camuflar a ningún personaje. Consigue ofrecernos una versión de la personalidad y vida de su madre y su entorno, de apariencia sincera. No elude sacar los trapos sucios. Es, precisamente, lo que conmueve al lector, al reconocer esos retazos de realidad auténtica.
     El libro se estructura en tres partes. La primera está dedicada a la familia compuesta por Liane y Georges y sus numerosos hijos. Lucile es la segunda hija, la más guapa -de niña fue protagonista de anuncios publicitarios, una cuestión que dejó su huella en el alma-, una familia de enorme dinamismo, alegre, participativa y que, sin embargo, escondía terribles dramas y una tendencia al suicidio casi generalizada. Lucile fue víctima de su padre, fascinante y destructor, que abusó sexualmente de ella e introdujo el germen de su posterior desequilibrio emocional. Fue una niña temerosa, catastrofista, bella, que atraía a la gente, callada, misteriosa. La autora se propone identificar el origen del sufrimiento de su madre.
     Un hecho con consecuencias fue la muerte accidental de Antonin, un hermano pequeño, y la adopción, casi inmediata, de Jean Marc, lo que le indujo pensar que la muerte aparece de improviso y que "éramos intercambiables" en las relaciones afectivas. Tenía sólo 8 años y una buena capacidad reflexiva.
     La segunda parte está dedicada a Lucile adulta, una mujer excesiva en todo. Relata su boda, embarazada de la autora, su enfermedad mental y la relación con sus hijas, Delphine y Manon. Oculta el divorcio de su marido, como si este tema estuviera vetado, tan sólo sugiere, en alguna frase, que ejercía algún tipo de violencia. Transmite al lector el horror de vivir con una madre loca que supone una amenaza física, a la que se ama y a la que se teme, una madre de la que te avergüenzas y, a su vez, este hecho te produce remordimientos. Imágenes de enorme dolor, violentas, acompañadas de la documentación necesaria de carácter siquiátrica.
     La tercera parte nos muestra una Lucile recuperada, siempre que no abandone el tratamiento, capaz de volver a trabajar y mantener una vida "normal", aunque sin abandonar el gusto por destruirse (fumar y beber). Morirá Georges, su padre, ocasión que aprovechó para obtener un carrete entero de fotos de su cadáver, desde todos los ángulos, algo macabro, incluso vengativo e insano. Por lo menos, da que pensar. Le detectan un cáncer de pulmón y pondrá fin a su vida "estando aún viva". Al fin y al cabo pertenecía a una familia en la que el suicidio se había convertido en una costumbre.
     No estamos ante una novela al uso, sino ante un relato sobre una familia concreta en la que la autora está implicada. Es cierto que, para escribirlo ha efectuado entrevistas a los hermanos de Lucile (tíos de Delphine), se ha apoyado en la versión de su hermana Manon, visionó cantidad de películas sobre la vida familiar en la casa de campo, escuchó las grabaciones de Georges sobre la historia familiar, leyó cartas, diarios, etc. para definir una imagen objetiva de su madre. Pero, por encima de ello, se encuentra la percepción de Delphine, su hija mayor, derivada de su experiencia y el hecho de que le amargó la adolescencia, hasta el punto de que su objetivo, con catorce años, era no parecerse en nada a su madre.
    En este trozo de vida novelado (es lo que es el libro) se abordan temas interesantes: la relación entre padres e hijos y entre padre e hija, entre los esposos, el incesto; la violencia doméstica escondida en un ambiente festivo; la demencia, el afán auto desctructivo, la inseguridad en uno mismo; el amor y el odio en el entorno familiar; el suicidio. Lucile fue un producto del mundo familiar, nada convencional, creado por Georges y Liane.
     El relato se sostiene en la profundidad con que aborda la definición de los personajes.  A destacar Liane, la abuela al servicio de su esposo, leal aunque el precio sea no ver lo que pasa a su alrededor, amorosa con los nietos y Georges, el abuelo estrafalario y seductor, con tendencia al incesto bajo el ropaje del naturismo, egoísta y dominante, y generoso con su hijo Tom con síndrome de Dawn; Lucile, la protagonista, con una amplia paleta de claroscuros que la hacen creíble; Manon y la autora misma.
     La historia, aunque estructurada en esas parte definidas más arriba, va y viene en un proceso de cierto desorden que no molesta. Se balancea del pasado al pasado más próximo y se intercalan reflexiones de la autora sobre el proceso de escritura del texto, lo que pretendía fabular, lo que le va sucediendo conforme avanza -una necesidad de aferrarse a la verdad o de descubrirla-, su temor a falsear los hechos, las dificulatdes de escribir sobre un tema que te afecta intimamente. El libro es, también, una forma de expiar cierta culpa.  Recomendable.
María García-Lliberós 

martes, 25 de diciembre de 2012

"Edvard Munch. El alma pintada", de Fuensanta Niñirola



Ártica editorial, 2012.
207 páginas. 
19,50 €.

De Edvard Munch (1863-1944) conocía su origen nórdico y sus cuadros más famosos –El grito, cuya fama se incrementa con cada uno de sus espectaculares robos- Muchachas en el puente o Melancolía, entre otros, todos ellos caracterizados por la potencia extrema de sus colores –rojos, amarillos verdes-, la pincelada segura y vigorosa, y el misterio, la rabia, la desolación, que intuyes que hay detrás. Son cuadros inquietantes, transmiten angustia, rebeldía y una enorme personalidad del autor. Fuensanta Niñirola ha tenido el acierto de proporcionarnos claves para que cada cual pueda desentrañar sus fantasmas privados. Conocer la atmósfera en la que vivió, los problemas familiares y existenciales, sus sentimientos amorosos, sus decepciones, sus terrores, sus creencias políticas y morales, provoca unas ganas enormes de volver a su obra y contemplarla con una nueva mirada enriquecida por ese conocimiento.
     La estructura del libro sigue pautas académicas. Una primera parte de 50 páginas para contextualizar a Munch en su época y determinar el lugar que ocupa como heredero de la pintura naturalista nórdica y romántica alemana y seguidor de las líneas simbolistas y expresionista del postimpresionismo francés. Con estos nutrientes creó su inconfundible estilo. El resto, la segunda parte, está dedicada a su vida y obra que son indisolubles en el artista.
     Una vida marcada por un entorno dominado por la enfermedad, la muerte –huérfano de madre a los cinco años; su hermana Sophie muere a los quince de tuberculosis produciéndole una feroz impresión- y el miedo a la demencia (convencido de haber nacido con la semilla de la locura). En el caso de Munch fue la causa para renunciar al matrimonio y tener hijos, lo que da una idea de la influencia que tuvo en su existencia. Con estos datos, cobra nuevo significado cuadros como “La niña enferma” que pintó con 22 años, su primer gran cuadro, inspirado en la muerte de su hermana –predominan los tonos verduscos y negros con la única iluminación de la almohada blanca que suaviza el rostro de Sophie- y con el que marca su territorio: la pintura como medio de comunicación de sentimientos íntimos, obsesiones y terrores. El arte nace de la alegría y el dolor. Crece a partir de la vida humana. Arte es la descripción de esta vida, de su movimiento, escribió en 1905. No fue un hombre afortunado en el amor, a pesar de ser apuesto, inteligente, elegante y, con el tiempo, rico. Dos mujeres –Milly,  mayor que él y casada que acabará abandonándole, y Tulla, una pasión destructiva con un final trágico y doloroso- tienen una presencia importante y simbólica en su obra. Niñirola explica cómo la asociación de sexo y muerte domina la visión erótica de Munch así como la creencia de una lucha sorda entre el hombre y la mujer por ejercer el dominio.
     Munch viajó mucho, recaló en bastantes ocasiones en París, residió en Berlín, conocía los movimientos pictóricos de su época, y  las técnicas gráficas que cultivó, se mostró permeable a estas influencias a las que incorporó su propio valor añadido.
     El libro intercala reproducciones en color de los principales cuadros que nos comenta y en unas páginas en sepia, explicaciones oportunas sobre el simbolismo, el modernismo y sezession, el impresionismo, el grabado y sus técnicas, su relación con el escritor sueco Strindberg (confluyen en su interés por la irracionalidad humana), el expresionismo, una serie de opiniones de Munch sobre el arte extraídas de sus diarios, y su relación con la fotografía. Son apuntes, claros y concisos que ayudan al lector a no perderse.
     Cuando cayó en mis manos este libro lo ojeé con cierta curiosidad (el cuadro de la portada es magnético). De la misma forma, algo indolente, me aventuré a leer sus primeras páginas. No lo pude dejar. La personalidad de Munch, su obra y su vida me atrajeron con fuerza. Mucho tenía que ver la forma en que nos llega, a través de las palabras de Niñirola, que con un lenguaje sencillo y culto nos enreda con un ensayo trabajado lleno de fantasía.

Reseña publicada en POSDATA, el suplemento cultural de LEVANTE-EMV, el viernes 15 de febrero de 2013.

Mapa de visitantes


Visitor Map